Decálogo para ser un buen copiloto

14 de March del 2017

Cuando vamos junto al que conduce solemos caer en el error de pensar que no tenemos ningún papel durante el trayecto. O peor aún: Nos dormimos. Costumbres que debemos desechar, por el bien de tu seguridad y por el de tu acompañante, el cual, no debemos olvidar, tiene el volante y tu vida en sus manos. Aquí van algunos consejos:

1. No te duermas

Puede que en algunas ocasiones el conductor agradezca que su copiloto se vaya a dar una vuelta con Morfeo (el de Matrix no), pero en viajes largos puede ser un suplicio ver como al otro se le desencaja la mandíbula mientras intenta no romperse el cuello con las cabezadas. Si no cumples esta norma, el resto dará igual. Es importante que te mantengas alerta ante cualquier imprevisto, de forma que el que conduce pueda centrarse en conducir.

2. No lo distraigas


Tocar todos los botones, la radio, poner música demasiado alta, cantar incesante y desafinadamente (las cumples todas verdad), son todas acciones que pueden acabar en la pérdida de los nervios del piloto. Lo que sí debes hacer es manejar dispositivos que puedan alejar sus manos del volante, como el GPS o el móvil. Ayudar sí, distraer no.

3. No infundas miedo o inseguridad

¿Alguna vez has frenado estando de copiloto? Por probabilidades, seguro que te has asustado ante un frenazo repentino o un obstáculo y has pisado a fondo…la alfombrilla. Fruto de nuestros miedos, podemos llegar a incomodar al que conduce e incluso transmitir esa sensación de inseguridad. Así que quita la mano de las agarraderas y adopta una actitud calmada y sosegada.

4. Si no estás seguro de que tengas sentido de la orientación, desiste

Volver loco al conductor con indicaciones contradictorias (como cuando te dicen gira a la izquierda señalando a la derecha) no es aconsejable. Si no estás seguro de la ruta, abstente de gritar en el último tramo de la mediana “¡Por ahí!” Tampoco lo es lanzar mensajes catastróficos del tipo “por aquí vamos a dar mucha vuelta”, “Ya te dije que íbamos a coger atasco”, etc. Coged el GPS, aseguraos antes de que el nombre es correcto para no acabar en el fondo de un lago, y respirad. Algún día llegaréis.

5. No lo critiques

Proyectar tus manías y quejas en coche ajeno no es buena idea. Son los nervios del conductor los que las van a recibir, y puede que no de forma constructiva. Evita los típicos “Deberías cambiar de marcha”, “Vaya forma de conducir”, “Yo habría elegido una ruta mejor”. El conductor sabe perfectamente qué hacer. Y puede que lleve una pistola en la guantera.

6. Atiende a tu conductor

Ayúdale a la hora de beber agua, comer algo, buscar las gafas de sol, etc, facilitándole la tarea. Tiene las manos ocupadas.

7. Vela por la seguridad vial

Permanece atent@ a las condiciones del tráfico y de la vía. Puede que haya algo que el conductor no haya advertido pero tú sí gracias a la libertad de movimientos que te proporciona el puesto de copiloto. Un socabón, un animal a punto de cruzar, un ciclista o un motorista despistado y todo lo que concierne a la seguridad de los ocupantes del vehículo.

8. No seas permisivo con las malas prácticas

Si se advierten conductas irresponsables y negligentes, como no respetar la distancia de seguridad, utilizar el móvil mientras conduce, superar los límites legales de velocidad o efectuar maniobras sin señalizar es recomendable avisarle de la situación. Contundentemente.

9. Respeta sus normas

Si no le gusta que pongas los pies en el salpicadero (no te recomendamos hacerlo), que fumes, que te descalces o que pongas la música demasiado alta, respeta sus normas.

10. Estate disponible para conducir

En caso de cansancio, que estés dispuest@ a relevar al conductor resulta fundamental. El descanso cada dos horas de viaje es obligado. Evita tomar cafeína en exceso o comidas muy calóricas, y como verás a continuación, si es una mujer la que coge los mandos, mucho mejor.