El camino de las Yugas Boliviano

2 de March del 2017

El ser humano desde siempre ha demostrado una curiosidad por alcanzar sitios inaccesibles y peligrosos, bien sea en las profundidades más inhóspitas o coronando los puntos más altos del planeta. Aunque no todos los viajeros encajan en esta descripción, cada año son más los que se atreven a conocer el Camino de la Muerte, una carretera que conecta La Paz, capital de Bolivia, con la región de los Yungas, un sendero que, en las últimas décadas, se ha ganado la fama del camino más mortal del planeta.

Las razones para tal nombramiento se cimentan sobre los lamentables accidentes que, durante su historia, han dejado una media de casi un centenar de fallecimientos y más de 200 accidentes al año, en un camino de poco más de 80 kilómetros. Pero, ¿por qué es tan peligroso este camino? Conozcamos un poco la historia de una de las atracciones más buscadas por los turistas que viajan a Bolivia y que cada año gana más adeptos.

La excursión por el Camino de la Muerte dura todo un día y comienza desde muy temprano. Generalmente, se convoca a los grupos desde las 7 de la mañana y antes de partir se debe firmar un documento en el que se libera de responsabilidad a la empresa que presta el servicio en caso de accidente. Irónicamente, aunque se requieren agallas para experimentar el recorrido, es una excursión que no requiere de una preparación física extraordinaria, ya que prácticamente todo es en descenso y las pocas cuestas que hay se presentan casi al final del recorrido.