La carretera del Karakórum, en el sur de Asia.

28 de February del 2017

 

A 4500 kilómetros de altura sobre el nivel del mar, a lo largo de 80 kilómetros de asfalto no apto para cardíacos, se extiende una delgada línea de grava entre la vida y la muerte, donde cada año mueren más de 100 personas. Conducir por este camino desafía incluso a la lógica.

La Karakorum se construyó entre China y Pakistán para conectar las ciudades de Xinjiang con Gilgit-Baltistán. También conocida en Pakistán como la N-35, durante los más de 20 años que duraron las obras de construcción, más de 800 trabajadores paquistaníes y más de 80 chinos perdieron sus vidas. El trayecto por el que discurre la Karakorum fue antiguamente parte de la ruta de la seda y hoy por hoy está considerada por muchos como la novena maravilla del mundo.

En los últimos años, el gobierno Pakistaní ha tratado de convertir la Karakorum en un destino turístico orientado a la aventura, pero a pesar de ello, Pakistán recibe a muy pocos turistas internacionales gracias a la carretera. Sólo paquistaníes y ciudadanos de origen paquistaní viviendo en el extranjero tienden a visitar estas áreas aunque en muy pequeñas cantidades. A partir de 2014, ninguna agencia turística occidental ofrece visitas organizadas a la Karakorum, por lo que si quieres visitar la zona mediante alguna agencia de viajes, esta deberá de ser local. Algunos diplomáticos occidentales con base en Pakistán tienen prohibido por sus gobiernos hacer viajes personales a la zona. A pesar de todo esto, el periódico The Guardian, calificó la carretera Karakorum como el tercer mejor destino turístico en Pakistán en el año 2006.